Humming de voz

Humming vocal ¿Cómo se hace?

El humming de voz es un ejercicio que consiste en ejecutar rotaciones exageradas de la mandíbula, similares a masticar pero en movimientos acompasados y parados en seco.

Se debe emitir una «m» alargada inflando los mofletes, luego separar la mordida bajando la mandíbula.

Durante el movimiento, Humming de voz, hay que modular la consonante «m» percibiendo cómo el sonido resuena por nuestras fosas nasales, las comisuras de los labios y la vibración craneal, como señales de que el ejercicio se está realizando correctamente.

Notar el hormigueo en los labios

Al ejecutar correctamente la técnica del humming debes percibir la vibración nasal y la resonancia / hormigueo alrededor de los labios. Apoya suavemente los dedos -pulgar y corazón- a ambos lados del tabique nasal, y si estás ejecutando correctamente el humming percibirás cómo resuenas. Notarás un hormigueo, cosquilleo, alrededor de la boca.

Técnica del Humming TVSO

Es una maniobra para lograr una posición más baja de la laringe y propiciar un
mejor cierre glótico, con menos impacto entre las cuerdas vocales y mayor onda
mucosa, y con una fonación menos apretada.

(Cobeta, Nuñez & Fernández, 2013)

¿A qué suena el humming?

El tono que se consigue en la ejecución del Humming vocal podría parecerse al de un Didgeridoo, un instrumento de viento australiano. El tubo suena al hacer vibrar los labios introducidos en uno de sus extremos.

A diferencia del sonido del instrumento aborigen, a la hora de practicar el humming, los labios deben permanecer juntos y el sonido que produciremos será más sordo.

La terapia de TractoVocal Semi-Ocluido

La terapia del Humming es una herramienta muy útil en fonoaudiología y supone un fantástico estímulo en la prevención de problemas de voz.

La fonoaudiología es la encargada de aplicar ejercicios
de calentamiento y enfriamiento vocal, con el fin de evitar efectos negativos en los parámetros acústicos tono e intensidad.

Karina Vásquez Burgos – María Pilar Retamal Sandoval – Yessenia Zapata Urrutia
Fonoaudiólogas de la Universidad Pedro de Valdivia, Chillán. Chile

Evitar la voz cansada

El humming está indicado a personas que sufran de voz cansada a causa de un uso muy prolongado de su voz. Es verdad que una persona que utilice asiduamente su voz tiene más posibilidades de notar los síntomas molestos, e incluso padecer problemas en la salud de su voz. Demasiadas personas fuerzan su garganta al hablar, como ya explicamos en otro artículo sobre cómo hablar y evitar disfonías y/o afonías.

Hidratar la voz

La hidratación de la voz es fundamental para evitar sequedades y ronqueras. Intenta beber antes de tener sed. Cuando percibes que tienes sed es una alerta de tu cuerpo por el comienzo de la deshidratación; lleva siempre contigo una botella de agua para hidratarte. 

Calentar la voz

Al utilizar la voz profesionalmente, las diferentes prácticas de educación de voz, modulación, colocación de la voz, proyección de voz y dominio de la musculatura maxilofacial, son fundamentales. Como no podía ser de otro modo, calentar la voz antes de las exposiciones es esencial para tener una voz entrenada. También es importantísimo enfriar la voz, después de exposiciones orales prolongadas.

Masaje de cuerdas vocales

El humming está indicado antes de utilizar la voz, ya que sirve para relajarla y calentarla. No obstante, cualquier momento es bueno para practicarlo hasta conseguir ejecutarlo correctamente.

La frecuencia de ejercicios de Humming dependerá de la voluntad de cada persona, aunque lo realmente importante es no notar molestias al hacerlo. En caso de que notes molestias, picor o escozor, etc.. recomendamos detener la rutina e investigar qué podemos estar haciendo mal.

El Humming debe complacer a quien lo practique puesto que es un ejercicio vocal para relajar la voz.

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