Técnicas y ejercicios para locutores

Técnicas de locución

Te descubrimos algunos de los principales trucos, a través de ejercicios, para conseguir una buena dicción, respiración y control de la voz. Aprende a utilizar la voz con las principales técnicas de la locución profesional.

  • Vocalización
  • Articulación
  • Dicción
  • Entonación
  • Respiración

Lee cualquier texto, publicitario, institucional, informativo o corporativo. Cada vez que te equivoques, comienza de nuevo. Repite tantas veces como necesites hasta que logres la lectura íntegra y perfecta del texto. Consigue -con ello- desarrollar locuciones perfectas.

Plantéate seriamente un programa de coaching de voz y consigue aprender a tonificar articulaciones y ampliar tu capacidad respiratoria. Con tu esfuerzo vas a notar cambios muy significativos en tu voz y en la forma en cómo la modulas. Logra seguridad ante el micrófono.

Prácticas de articulación

La articulación te permite vocalizar a través de movimientos adecuados, lo que convierte el sonido y le da sonoridad espacial. Mientras, la dicción es la manera exacta de pronunciar las palabras. Haz cada día las series de ejercicios y adáptalos como rutina, superarás los retos que te marques.

Músculo masetero

Realiza movimientos en forma de onda, que irán de mayor a menor diámetro (comenzado en “a” y acabando en “o”) y de menor a mayor (comenzado en “o” y acabando en “a”). Tonifica el músculo masetero, fundamental para la buena lectura.

Series de 6 repeticiones.

Descansos de 30 segundos con auto-masaje de la articulación.

Prácticas de dicción

Uno de los mayores problemas que sufren muchas personas es la falta de vocalización a causa de una falta de dicción. Ya no se trata de hablar con mayor velocidad, que se puede hacer si dominas las técnicas de lectura; si no de expresarse claramente con un buena pronunciación de vocales y consonantes.

Además, es necesario vocalizar bien y que cada una de las vocales suenen como están concebidas. Que una a suene a y que una o suene o. Las consonantes han de pronunciarse correctamente para que el resultado sonoro sea perfecto.

Uno de los elementos fundamentales en la correcta pronunciación es la lengua.

La lengua

Te recomendamos algunos ejercicios para soltar tensión en la lengua y calentarla antes de abordar la lectura.

Leer con un lápiz entre los dientes, trasversalmente, al menos quince minutos al día.

Liberar el obstáculo y leer otros quince minutos el mismo texto.

Lee un trabalenguas

Leer trabalenguas facilita la buena dicción y pronunciación.

Lee el trabalenguas en diez series, incrementando la velocidad cada una de ellas.

La perra y la parra

Parra tenía una perra y Guerra tenía una parra. La perra de Parra subió a la parra de Guerra. Guerra pegó con la porra a la perra de Parra, y Parra le dijo a Guerra, “¿por qué has pegado con la porra a la perra de Parra? Y Guerra le contestó “Si la perra de Parra no hubiera subido a la parra de Guerra, Guerra no hubiese pegado con la porra a la perra de Parra”.

Respiración

Desgraciadamente es habitual en muchas personas -se dediquen el mundo profesional de la locución, en radio o televisión, o no- que al leer un texto o guión, o incluso al hablar, se quedan sin aire a media frase. Educar la respiración es fundamental para que eso no suceda y puedas abordar lecturas prolongadas sin que se te escuche ahogado o fatigado.

Uso del diafragma

Te proponemos ejercicios de para relajar, calentar y fortalecer la voz, por medio de la emisión de tonos continuos de sonido y aire. Agilizarás el diafragma y calentarás la voz.

Inhala de manera continua durante diez segundos. Retén el aire durante otros diez segundos variando la presión interna. Exhala durante diez segundos. Tanto en la inhalación, la retención, como en la exhalación; el diafragma debe estar en movimiento.

Con este ejercicio aumentarás tu capacidad respiratoria, la adecuarás a la técnica profesional y aumentarás tu fuerza vocal.

Lectura en voz alta

Destina cada día un tiempo para leer en voz alta. Durante al menos treinta minutos diarios lee en voz alta, ya que es un ejercicio ideal para desarrollar articulación y mejorar el nivel interpretativo.

Propósito de la lectura en voz alta

Que tu voz sea rica en tonos y con la suficiente proyección para que todos lo escuchen.

  • Respiración: Quince minutos, dos veces al día
  • Lectura de guiones, prensa, textos varios, etc. Treinta minutos al día
  • Lectura de trabalenguas al menos quince minutos diariamente

Proyección de la voz

El control de movimientos con el velo del paladar (o paladar blando) es una de las claves para conseguir la proyección de la voz. El paladar blando, o velo del paladar, es un músculo situado al final de nuestra cavidad oral. 

Ejercicios del paladar blando

Respira aire por la nariz y bájalo hasta llenar la boca, cierra los labios. Retén el aire y empújalo hacia atrás, en dirección a la nuca. Suelta aire de nuevo por la nariz.

Ejercita el músculo elevador

Si quieres ejercitar el músculo elevador, realiza un bostezo, parándolo en seco, en mitad del mismo, sin llegar a acabarlo. Gracias al músculo tensor, mantenemos el velo arriba durante otros quince segundos

El estilo propio

El estilo propio, dentro de toda la gama de voces existentes en el mundo, es una de las claves para ejecutar locuciones de éxito. Tú tienes voz, además posees ilusión, la perseverancia es característica en ti.

Tu impronta

Tu impronta es como hablas, es tu sonido personal. En la ejecución de lecturas, el sonido y la forma en cómo combines gesticulación y postura determinará que tu sonido sea natural.

Se tú en otra situación.

Si tu sueño es alcanzar los máximos niveles de excelencia profesional en el mundo de la locución, te invitamos a que conozcas nuestro Master en Locución Profesional, con el que te ayudamos a conseguir tu reto, y te acompañamos en el camino hacia el éxito. Consúltanos si necesitas más información.

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