Miedo escénico vocal. Cuándo se produce miedo de la voz y cómo combatirlo.

Miedo escénico vocal. Cómo combatir el miedo de la voz cuando se produce.

El miedo escénico vocal se produce al sufrir glosofobia, que es cuando hay miedo a hablar en público y se evidencia en la voz. Se trasmite una voz temblorosa que puede dar resultado a una imposibilidad de actuar ante el público. Cuando se produce el miedo de la voz, entran en juego diferentes factores que traspasan el psique y alcanzan manifestaciones físicas como sudoración fría, descomposición digestiva e incluso desvanecimiento.

Glosofobia o miedo a hablar en público

La Glosofobia o ansiedad para hablar es el miedo de hablar en público. La palabra glosofobia proviene del griego γλῶσσα glossa, es decir, la lengua, y φόβος fobos, miedo o temor.

Miedo a hablar en público

Se trata del miedo escénico que te incapacita a la hora de controlar tu mente ante la realización de diferentes tareas, en las que te expones físicamente. Bloquea tu capacidad de abordar dichas tareas de manera relajada; cuestión que facilitaría una actividad desarrollada con seguridad.

La exposición a una audiencia es de gran responsabilidad; cuestión de imagen profesional y/o personal. La seguridad en uno mismo facilitará que nuestra comunicación sea sincera y se desarrolle de manera fluida.

Cuando te tiembla la vozla audiencia se incomoda pensando que lo estás pasando fatal, o que no tienes la autoridad para estar haciendo esa presentación. Y tú te vas a dar cuenta de que se están dando cuenta, con lo que tu tensión sube y la calidad de tu presentación baja.


Lo peor que te puede pasar hablando en público – Expansión

La voz y el miedo escénico

Cuando la voz se ve alterada por el miedo escénico, lo llamamos miedo escénico vocal -miedo de la voz- y ello produce en nuestro medio comunicativo más eficaz, nuestra voz, que suene temblorosa, insegura y falta de control.

¿A quién no le ha pasado alguna vez?

Los motivos son muy diversos, pero es un síndrome que le puede pasar a cualquiera. Aunque lleves toda la vida actuando, el miedo escénico puede bloquearte -en un momento determinado- y anularte completamente.

Sentirse a prueba constantemente, sentir miedo al rechazo, intentar gustar siempre y mantenerse al nivel de exigencia del público; igual en el espectáculo como en la empresa o negocios, así como en la vida privada.

Es cierto que cuando sentimos miedo, se activan distintos mecanismos que nos ponen en alerta. También es verdad que al igual que el miedo puede paralizar, también cabe la posibilidad de que active nuestro instinto de escape.

Pastora Soler o el miedo escénico

Como ya hemos comentado, el miedo escénico puede producirse aún estando curtido/a en las tablas. Pudimos comprobarlo con la cantante Pastora Soler, que sufrió un episodio de miedo escénico y tuvo que retirarse del mundanal ruido y los flashes para recuperar su salud y equilibrio emocional.

Pastora Soler en una imagen de archivo – Cadena Ser

Pastora Soler, de 39 años, se encontraba totalmente devastada cuando dejó hacer un parón en su carrera musical. Agotamiento, miedo escénico y problemas físicos, terminaron por llevar a la cantante a un punto en el que tras un concierto, confiesa que llegó a pensar en suicidarse.


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Como afirma la psicóloga Martha Escamilla, experta en traumas: «El miedo escénico no tiene nada que ver con el talento. Y tiene tratamiento».

Artistas de la talla de Robin Williams o el mismísimo Joaquín Sabina, han sufrido ataques de pánico derivados del miedo escénico. Sabina abandonó el escenario tras hora y media de actuación, y después se sinceró con el público que estaba pendiente de su estado de salud: «Por exceso de ganas de estar bien delante de mi gente, me ha dado un Pastora Soler«, dijo el artista.

«El miedo a no cumplir con las expectativas de una audiencia, a no ser «suficientemente bueno». «Ante una presentación o un recital, la persona anticipa que todo irá mal. Siente que sus debilidades, que ha tratado de ocultar, saldrán a flote ante el público y que este, al darse cuenta, la juzgarálo que provocará su humillación. El pensamiento de que todo irá a mal comienza a ir acompañado de sensaciones físicas. Es como una bola de nieve que va creciendo y no puede parar».

Martha Escamilla – https://www.20minutos.es/noticia/2313896/0/pastora-soler/miedo-escenico/panico-escenico/

Miedo de la voz

Cuando se produce miedo en la voz, el sonido que se transmite es irregular y con falta de control. Al igual que sucede con el llanto, la voz con miedo refleja que el aparato fonador no está trabajando adecuadamente. No sólo se trata de una falta de control, es más un descontrol del mismo. La voz, como buen espejo del alma, alude a estado anímico, físico y biológico de la persona. Así, el miedo de la voz se manifestará por una modulación temblorosa y falta de sonoridad natural.

Combatir el miedo de la voz

Una de las maneras para combatir el miedo de la voz, es templarse por medio de respiraciones profundas con apoyo en diafragma. La respiración abdominal es un recurso habitual en yoga y terapias de relajación. Así, la voz temblorosa podrá ir descendiendo conforme nuestras pulsaciones bajen de velocidad.

Respiración profunda

  • Inhala lentamente y mantén la presión abdominal, reteniendo el aire unos segundos. Exhala lentamente, como su soplaras la llama de un vela sin querer apagarla.
  • Durante las respiraciones profundas, sitúa una sugestión positiva en tu mente. Puede ser una persona, un lugar o una sensación placentera con la que salgas del bucle terrorífico en el que te has visto.

Sugestión positiva y seguridad en uno mismo

Tu forma de ver la vida, de sentir, de digerir las circunstancias de tus experiencias, te permite un encuentro íntimo con los sentimientos que te llenan. Entiéndete con tu voz y haz que emane su alma

Se trata de tu voz interior. El discurso interno, que necesariamente se debe desarrollar, arranca desde la seguridad en uno mismo, siendo uno de los pilares fundamentales donde se apoya la correcta expresión de voz. A partir de ahí, elaborando un plan interno de emotividad, gratitud y auto reconocimiento por la generosidad, al regalar a los demás uno de nuestros más preciados recursos, nuestra propia voz y el extraordinario desarrollo vocal, como hacen quienes dominan la voz actoral.

Sé una voz, no un eco.

Si en el fondo reconoces que hasta ahora no le has dado la importancia que tiene tu voz en tu propia vida, en cómo vives y quién eres hacia los demás; aún estás a tiempo de re orientar las cosas y que todo empiece a funcionar tal y como quieres.

“Mal puede tener la voz tranquila quien tiene el corazón temblando” dijo una vez el poeta y dramaturgo madrileño Félix Lope de Vega y Carpio (1562–1635).

Recomendación para romper con el miedo de la voz

El estrés es lo peor a lo que puedes exponer a tu cuerpo y a tu mente. Sus efectos, tanto fisiológicos como psicológicos son demoledores para la musculatura de tu cuello y tu tronco superior. Tan agresivo es, que ataca a tu sistema fonorrespiratorio y con ello a tu voz.

Sonríe siempre que puedas y hazlo desde tus adentros. No finjas una sonrisa si no te apetece. Sincérate contigo y con el mundo. Saca tu verdad al fresco y airéala para que respire y se expanda. No dejes nunca de ser tú. No seas un eco, sé una voz.

Pasa ya de las excusas con que no tienes tiempo de ir al gimnasio o a clase de yoga; camina más y disfruta del paisaje que la vida nos regala a cada instante.

Transige, digiere, respira hondo y quiérete mucho más -si cabe- en esos momentos. No rumies malos pensamientos. Piénsate positivamente y mímate desde el corazón. Los miedos son tan pasajeros como tú desees. No dejes que te venza el miedo y saca tu voz cuan regalo fabuloso al mundo.

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