No me gusta mi voz grabada. Escuchar mi voz. ¿Odias tu voz cuando la escuchas?

¿Odias tu voz cuando la escuchas? Por qué no me gusta escuchar mi voz grabada.

¿Alguna vez te has dicho no me gusta mi voz? ¿Odias escuchar tu voz grabada? Hay miles de personas, diría que millones, que odian su voz cuando la escuchan grabada. Puede ser la vergüenza porque se evidencia que no se sabe utilizar bien la voz, tal vez porque se trata de una inseguridad que florece al sacar la voz ante los demás, quizás se trate de un problema más profundo. Tal vez sea relativo a que el sonido de la voz que entonas, cuando te están grabando, no es el tuyo propio; tu verdadera voz. Es posible que tenga que ver con que llevas casi toda tu vida insatisfecho con tu voz, por cualquier motivo, sea una cuestión de tono, acento, timbre, modulación o articulación de palabras.





¿Por qué no nos gusta nuestra voz grabada?

Cuando una persona escucha su voz grabada suele oírla de manera diferente, suele sorprenderse ya que su voz suena distinta a cómo la oye. La voz grabada suena más aguda, como una voz de pito, y esto se debe a que la percepción que tenemos de nuestra voz, cuando hablamos, es más grave debido a los resonadores corporales; los huesos de nuestro esqueleto.

Tu voz es única y nadie más la escucha de la misma forma que tú. Lo que escuchas en una grabación de voz es lo que todos los demás escuchan cuando hablas. Entonces te enloqueces porque no suena a ti y por eso no te gusta».

Douglas Hartley. Otorrinolaringólogo / Profesor de Otorrinolaringología Universidad de Nottingham

De pronto, cuando grabas una nota de voz te preguntas si es así como la gente te escucha. La verdad es que sí, las personas que oyen tu voz la perciben más aguda de lo que tú la oyes interiormente. ¿Sabes por qué es así?

¿Por qué mi voz grabada suena más aguda?

Cuando usamos nuestra voz, al hablar, el sonido nos llega a través de nuestro canal auditivo externoa través de los resonadores óseos, nuestros huesos. Esa resonancia produce frecuencias más graves, que son las que percibimos internamente.

El psicólogo Harol A. Sackeim descubrió hace unos años que los individuos con alta autoestima no tienen tantos problemas para escuchar su voz y hasta les gusta. 

Al grabar nuestra voz en un dispositivo, el sonido de la reproducción elimina esa resonancia, por eso oímos nuestra voz más aguda.



Los resonadores corporales

Como ya hemos comentado, los resonadores corporales, craneal, torácico y facial, se encargan de transmitir las frecuencias bajas de la voz por nuestro esqueleto, por ello si te tapas los oídos y hablas, notarás cómo retumba tu voz y se llega a percibir como sorda, carente de agudos.

Siempre que sucede, piensas ¿de verdad soy yo esa persona? Sin embargo, cuando oímos las voces grabadas de los demás no nos extrañamos de esta manera.

Así pues, la forma en cómo percibimos los sonidos, es responsabilidad del canal auditivo externo, desde las frecuencias y tonos que reciben las orejas y que -por su morfología- permiten que el sonido llegue al tímpano, al oído medio y alcance la cóclea, que es como una espiral repleta de líquido situada en nuestro oído interno. Los órganos están provistos de nervios conectados a unas regiones auditivas del cerebro, en los cuales las ondas sonoras son interpretadas.



Es normal no reconocer tu voz grabada

El hecho de no reconocer la propia voz grabada, conlleva un componente psicológico muy importante. Esa percepción de la que hemos hablado, lo que nosotros identificamos como nuestra voz, es real una vez contemplemos los factores que influyen cuando el sonido que emitimos sale de nuestro cuerpo.

En 1967 se llevó a cabo un estudio con el que se grabó la voz a cientos de voluntarios. Del total de voces grabadas, sólo un 38% de las personas participantes reconocieron su voz a la primera audició.

De todas maneras, la cuestión no es reconocer de inmediato la propia voz grabada, es más que nos agrade una vez la hayamos reconocido. Un alto porcentaje de personas afirman no estar satisfechas con su voz.

La voz es una característica de nuestro ser, y deberíamos trabajarla y modularla para que nos satisfaga plenamente.

Con la voz manifestamos estados emocionales y sentimientos, los cuales relacionamos con la voz que hemos escuchado siempre y nos identificamos con ella. El hecho de escuchar otro registro diferente nos aleja de nuestra auto percepción y la juzgamos como una desconocida”. La voz es una característica muy especifica de la persona, no solo se origina en la garganta, involucra todo el cuerpo y delata cómo somos y cómo nos presentamos ante el mundo.

Núria Escudé, psicóloga y directora del máster del Institut Català de Musicoteràpia

Los tratamiento actuales, basados en la músico terapia, ejercitan la voz para liberar problemas emocionales, físicos –nódulos, disfonías o afonías– o psicosomáticos. Estos últimos, los trastornos psicológicos, se originan en la psiquis para después ejercer una negativa influencia en el cuerpo.

Nada revela tanto el carácter de una persona como su voz.

Benjamin Disraeli – Escritor y político inglés (1804-1881)

O como decía el gran poeta Rafael Alberti, «Si mi voz muriera en tierra, llevadla al nivel del mar y dejadla en la ribera»

La importancia de escuchar la propia voz, analizarla y -si no no gusta- entrenarla, es primordial para establecer una doctrina de salud e higiene de voz y realismo sonoro para con la música que emitimos por medio de nuestro aparato fonador, que se apoya en la respiración, laringe, cuerdas vocales, resonadores y articulaciones vocales.





Consejos para tener una voz educada

  • Leer mucho en voz alta. Alcanza un buen nivel de voz leyendo a diario. Leer en público te servirá -también- para perder miedo escénico y controlar tus nervios.
  • Educar tu postura. Al hablar o leer es fundamental que tu postura corporal sea relajada. Ensaya frente al espejo.
  • Gesticular. Apóyate en la gesticulación y conseguirás más realismo en tu voz.

Entrenar la voz para que te guste oírte

Entrena tu voz y analiza cuáles son las posibilidades vocales que posees. Márcate tareas y ejercicios para practicar diariamente, y conseguir tener una voz más grave -si es tu propósito- o tener una voz más dulce.

Plantéate firmemente tus rutinas de ejercicios de voz y entrena con lecturas y aplicando modulación según tu registro vocal.

Realizar un curso de voz para la entonar y modular tu voz

Te sugerimos que seas exigente contigo y te plantees realizar una formación de voz, que bien podría ir en paralelo con una formación de interpretación corporal y que inseparablemente debe ir de la mano con tu fuerza de voluntad y tu espíritu constructivo para formarte correctamente y sacar lo mejor de ti al utilizar tu voz.

Coaching de voz

Si ya has tomado la acertada decisión de educar tu voz te invitamos a que conozcas nuestro Coaching Online que te permitirá conseguir mejoras muy significativas en la modulación y entonación de tu voz.

Te enseñamos las técnicas  que te permitirán sacarle el máximo partido a tu voz para hablar correctamente y conseguir una voz rica en tonos y modulación.

Aprender y conseguir una buena voz

Las buenas voces poseen una resonancia en perfecta sintonía con los armónicos de la voz, que hacen que ésta brille y se escuche de lejos sin gritar. Con el Entrenador de Voz conseguirás proyección y colocación en tu voz a través de la práctica continuada que estableceremos en la pauta del entrenamiento.


Te ayudamos a que tu voz te encante y encandile a los demás cuando la oigan.

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