¿Por qué se pega el acento? La convergencia fonética o por qué se pegan los acentos ajenos.

La convergencia fonética es cuando se pegan los acentos ajenos. Pero, ¿por qué se pega el acento?

¿Te ha ocurrido alguna vez que visitas un lugar por un periodo de tiempo y se te pega el acento?. Los acentos ajenos se pegan a nuestro habla por un efecto llamado convergencia fonética.

Por lo visto, la convergencia fonética, o el hecho de que se nos pega el acento ajeno, pueda estar relacionada con la intención de acercarse a las personas del entorno concreto. Se trataría, pues, de una función social –a veces inconsciente- de nuestro lenguaje. Esta función, basada en la citada convergencia fonética, alude a la capacidad comunicativa del individuo y su afán de integrarse en el lugar que se ocupa. Llamemos lugar al entorno social en el que nos estamos desenvolviendo.

¿Siempre se pega el acento ajeno?

Pero no siempre sucede esto. Para que la convergencia fonética se produzca, la persona ha de pretender integrarse y buscar aceptación. En tal caso, aquellas personas que no buscan este fin, permanecerán con su acento y no modificarán su fonética originaria.

El acento ajeno se pega sin darse cuenta

También puede ocurrir que no seamos del todo conscientes de activar la convergencia fonética. Es decir, que no percibamos que nuestro acento está cambiando y acercándose al de las personas nativas del lugar en el que estemos. Esto podría dilucidar la cuestión de que es también el propio espíritu quien desea conectar plenamente con otros que circunvalan su entorno inmediato, buscando así la conexión.

Integración verbal Vs Convergencia Fonética

En tal caso, esta intención de integrarse en el entorno, formar parte del colectivo que predominantemente tengan este o aquel acento, imitarlo, amaestrar nuestra expresión a dichos sonidos y términos; buscar la aceptación y adecuarse a los interlocutores.

Los lingüistas y psicólogos definen estas modificaciones de acentos como convergencia fonética. Un estudio de 2006 realizado en Barnard College (Nueva York) concluyó que dos o más personas con acentos distintos pueden llegar a mimetizar la pronunciación de ciertas palabras durante una conversación. “La convergencia fonética puede contribuir a una comprensión mutua y/o un rapport (relación armónica o en la que hay empatía entre las partes) al disminuir la distancia social”, explica su autora, la psicóloga Jennifer S. Pardo.

https://verne.elpais.com/verne/2016/06/02/mexico/1464834517_400503.html

Cambiar el acento y disimular el propio

Se conocen también casos en los que el individuo cambia voluntariamente su acento para disfrazar su origen. Estos casos son, quizás los mas desaprobados socialmente. Parece cierto que, de nuevo, es porque su intención se basa en mimetizarse en el nuevo entorno, aunque al ser sorprendidos en tal afán, a veces son objeto de burla. Sucedió con personajes populares, del mundo del espectáculo y el deporte.

Cuando una persona cambia de acento se convierte en blanco de críticas. Esto le sucedió a Shakira porque su acento parecía más argentino mientras estaba de novia de Antonio de la Rúa. También la molestaron porque su acento parecía más español que costeño desde que empezó a salir con el jugador del Barcelona Gerard Pique. Así mismo, el acento de Madonna ha sido objeto de burlas ya que hace muchos años vive en Reino Unido y su pronunciación suena más británica que estadounidense.

https://www.semana.com/vida-moderna/articulo/por-que-cambiamos-de-acento/476181/

Psicología del acento y convergencia fonética


Personas que poseen la facilidad de adaptar su habla al acento del lugar en el que se encuentren. Es una habilidad que, como hemos dicho, ayuda a entenderse ya que gracias a la entonación se facilita el reconocimiento de aquellos términos que de otro modo no serían identificables. La comunicación fluye más fácilmente y la integración se produce.

Según el Antropólogo y Especialista en  Identidades Locales, Andreu Cañadas, “cambiamos el acento porque no queremos ser vistos como extraños y sí queremos ser reconocidos como parte del grupo”.

El acento neutro no se pega

Es una apreciación muy vaga. En una articulo anterior hablábamos del español con acento neutro, y la controversia se produce cuando no existe un prisma común a través del cual los diferentes lugares en los que se habla el español puedan ponerse de acuerdo en cuál de ellos es el que posee ese acento neutro.

En tal caso, y ante la dificultad para identificar qué acento español es realmente neutro, podríamos afirmar que el acento neutro no se pega, porque algo neutro es que carece de matiz, y en uno u otro modo toda habla española tiene su acento y origen.

Síndrome del acento extranjero

Pero imaginemos que una persona pueda hablar con acento extranjero su propia lengua. Más que sopesarlo, la realidad habla por sí sola, ya que existe un síndrome del acento extranjero. Los científicos e investigadores han descubierto que a causa de lesiones cerebrales puede darse que una persona hable con acento su propia lengua.

Que un hablante inglés, aunque nativo americano del norte, pueda desarrollar una pronunciación de acento británico. Al mismo tiempo que una ciudadana inglesa pueda sonar como un acento de Nuevo York.  

Este síndrome afecta a la pronunciación y el tono, y –según parece- proviene de lesiones en el cerebelo.

Acentos que mas se pegan

Hemos aclarado que el hecho de que se nos pegue el acento puede estar motivado por una llamada a la aceptación que esperamos de quienes residen o poseen un acento concreto, pero ¿existen acentos que se pegan más que otros?

El sentirnos en nuestra tierra, aún estando lejos de ella, nos facilitará conectar más puramente con los habitantes y nativos con quienes nos relacionamos. Por ello, hay quienes tras haber vivido largo tiempo en Galicia puedan soltar un “graciñas” en lugar de gracias. Adoptar la “h” aspirada típica del sur. Cambiar la “t” por la “ch” que suele hacerse en Sevilla, o “zezear” que es típico de Andalucía.

Luego estarán las formas gramaticales y los tonos de cada lugar. Hay quien dice que en Madrid se habla un español perfecto, pero lo laísmos suelen ser típicos de la meseta; y son vulgarismos fónicos.

Por lo tanto, no sólo es el acento o el tono, también el volumen. Un nativo vasco que se relacione con nativos catalanes, evidenciará que su volumen de voz es mayor que los mediterráneos porque en el norte se habla con fuerza y temperamento dialectal.  

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