Casimiro Díaz, CEO de Vozalia. “La identidad vocal no ha adquirido, aún, la importancia que tendrá en el futuro profesional y social de la era de la información”

En la entrevista, Casimiro Díaz, Entrenador de Voz y CEO de Vozalia, afirma que la identidad vocal no ha adquirido la importancia que tendrá en el futuro, como uso profesional y social, en la era de la información.

“Aún hay tiempo, no es demasiado tarde para empezar a instruirse vocalmente y perfeccionar la capacidad comunicativa verbal”.

Inicio profesional

La primera vez que Casimiro Díaz se puso delante del micrófono corría el año 1988 y su estreno público se produjo en la emisora de los 40 Principales de la localidad de Benidorm.  A poco que imaginemos cómo eran aquellos tiempos para el joven locutor -que acababa de cumplir la mayoría de edad- en una ciudad de la envergadura comercial de la capital del turismo, será fácil concebir que siendo una de las voces más populares de la radio que más se oía en la localidad, la exigencia del trabajo diario conseguiría engancharle a una profesión que lleva desempeñando más de tres décadas.

¿Qué recuerda de aquella época inicial en la radio?

La verdad es que la acuerdo con mucho cariño, ya que supuso para mi la oportunidad de conectar con el gran público, que entonces consumía radio a todas horas. Fíjate que era un tiempo en el que no existía internet, y la radio local era –más que nunca- la que propagaba la vida diaria de aquel Benidorm, que bullía turísticamente con lo que de grandioso suponía el resultado económico que la emisora generaba.

Alguna vez ha comentado que en sus comienzos en la radio no tenía sueldo

Es cierto. En realidad empecé en la radio en 1988, y hasta un año después –en 1989- no me hicieron un contrato de trabajo. Así que trabajaba por amor al arte, como suele decirse.

¿Qué fue lo que aprendió en esa época?

Lo que aprendí en mis primeros años de radio fue esencialmente a perderle el miedo al micrófono. También que la radio siempre está mal pagada, mi primer sueldo eran alrededor de doscientos euros al mes por diez horas diarias, seis días por semana. Otra cosa que aprendí es que la espontaneidad de la radio exige dinamismo profesional; o te mueves o te quedas atrás.

¿Está la audiencia por encima de todo?

Sin ningún género de dudas, sí. El oyente de radio quiere saber lo que está sucediendo en el momento que pasan las cosas. Desea estar entretenido para que sea la radio quien le acompañe en su quehacer diario. Necesita sentirse parte de ella, por eso cuando en la radio se abren teléfonos la audiencia se implica participando, y ese feedback ha de ser –inexcusablemente- envolvente y muy cercano. Cuando trabajas en la emisora más escuchada, la exigencia diaria es la entrega total. No se trata de que no tengas vida, es que la radio es tu vida. Yo tardé algún tiempo en darme cuenta de que si quería crecer no podría conseguirlo en una emisora concebida bajo un plan de comunicación que no se preocupaba por la audiencia. Decidí seguir creciendo y cambié a otra radio con más proyección.

¿Cómo se pasa de unos cuantos miles de oyentes a centenares de miles?

Cuando dejé Benidorm me desvinculé dos años del directo, ya que a causa de no haber sido dirigido adecuadamente ni haber estado acompañado por ningún mentor, estaba muy verde para enfrentarme al gran público, a la masa. Decidí formarme en el periodismo escrito, considerando que con esa capacidad tendría muchas más oportunidades, y fue entonces cuando la emisora de Ondacero en Valencia me ofreció un contrato dirigiendo un programa.

¿Experimentó vértigo dirigiendo y presentando un programa como Protagonistas?

En la radio el vértigo es el pan de cada día. Si no te emocionas y se te eriza el vello cuando suena el indicativo de tu programa y sales a antena al unísono con el encendido de la luz roja, es imposible trabajar con honestidad en la radio. Ten en cuenta que yo ya venía de programas, en la Ser me mantuve un par de años haciendo musicales y pasé a programas e informativos en cuanto pude. Venía de hacer Matinal Ser y Hoy por Hoy, así que –amén del perfil de oyentes- lo único que cambiaba eran las sintonías y la marca. Y dentro de esos cambios, tuve la enorme fortuna conocer a una gran persona y enorme hombre de radio, Nicolás Ramos Pintado, que era el director de la emisora y me enseñó a canalizar pasión y habilidad radiofónica desde el corazón.

¿Qué experiencia le supuso trabajar en la radio pública?

Pues aunque parezca raro era totalmente contrario a mis principios periodísticos y lo acepté con la ilusión que siempre me han suscitado todos y cada uno de los proyectos en los que he trabajado. Al dejar Ondacero, Gemma Juan me propuso formar parte de su equipo en Radio Nou, de Radio Televisión Valenciana; y no me lo pensé. Me encargué de la sección que más me gusta en medios; Sucesos y Tribunales. Conocí a José Sanmartín y me involucré en el ya extinto Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia, compaginándolo con mis obligaciones en la radio. Disfruté más que en toda mi vida radiofónica.

Y pasó del periodismo a la publicidad

Exactamente así fue. Tras mi periplo en la radio, apareció una luz tan brillante que me cegó económicamente. Telecinco me hizo una oferta para que me convirtiera en su voz corporativa y lo acepté. No había que escribir, ni pensar ni discernir. Era publicidad pura y dura.

¿Qué hace un periodista como voz en off de un canal de televisión?

La cadena venía de la época de Valerio Lazarov y querían dar una cambio radical a la emisión, empezando por la voz del canal. Hasta entonces había ocupado ese cargo Justino Bermudez, el locutor que fundó el canal privado bajo el amparo de Lazarov con aquel “tu pantalla amiga”. Escucharon unas grabaciones de mi voz en publicidad y me contrataron.

¿Cómo se convirtió en la voz de Gran Hermano?

Yo llegué en el año 2000, que fue cuando se estrenaba el primer GH, y necesitaban una voz contundente para el experimento que se fraguaba en los despachos de Fuencarral. La dirección de programación apretaba las clavijas a técnicos y creativos para que aquello que iba a salir al aire rompiera con los cánones establecidos en televisión. Hicimos las primeras pruebas de “autopromos” y se produjo uno de los momentos más mágicos que he vivido en ese medio. Aquello sonaba como nada oído antes y muy bien. Así que la campaña salió a emisión y resultó un éxito televisivo sin precedentes.

Pasar de miles de oyentes a millones puede parecer el sumun ¿lo fue?

Como ya he comentado, el vértigo se siente en el directo. Para mi el cambio radical fue el hecho de pasar de hacer programas diarios en directo a través de la radio, a trabajar todos los días –en jornadas interminables- dentro del estudio de grabación. A diferencia de la radio, en la que los estudios de audiencias son trimestrales, en la televisión llegan cada mañana los resultados del día anterior. El primer dato de audiencia que vi, dando varios millones de espectadores al “prime time” del canal, resultó una satisfacción compartida con el equipo de “promoters” realizadores y técnicos de Autopromociones, y también un desafío profesional que se alargó quince años.

¿Se llegó a sentir encasillado alguna vez?

Bueno, hacer todos los días lo mismo puede resultar estar encasillado. En un medio de comunicación audiovisual puede ocurrirle a un microfonista o a una recepcionista, pero nunca a quienes nos dedicamos a crear la magia necesaria para que todo lo que se va a emitir sea vendible y resulte exitoso. Así que rotundamente no, jamás me he sentido encasillado profesionalmente.

¿Cuál es el trabajo en televisión que mayores satisfacciones le ha dado?

Casimiro Díaz CEO de Vozalia

Fíjate que lo fácil sería decir que todos a los que he puesto voz. Hablamos de cerca de tres mil autopromociones de televisión al año grabadas con mi voz. Además de los quince años en los que he sido voz oficial de Gran Hermano España, han habido productos de los que me he sentido especialmente orgulloso. La campaña de la copa del mundo de fútbol -para todos los canales de grupo- en la que la selección española ganó. También las ediciones de Roland Garrós..

Díganos algo de lo aprendido

Principalmente que si le pones pasión a lo que haces es imposible que no te salga bien. Aprendí del mejor, al poco tiempo de llegar a Madrid entré en la Escuela de Salvador Arias, un enorme profesional y maravillosa persona que con gran generosidad enseñaba a interpretar de manera artística con la voz a quienes mostrábamos la inquietud de aprender.

Aprendí con gran ilusión, en el día a día en televisión, y hasta el día en que cerré ese capítulo, entregué lo mejor de mi por medio de mi actuación de voz.

¿Fue al dejar la televisión cuando creó Vozalia?

Vozalia es mío desde el año 2003. Creé el proyecto para mi promoción profesional. Es verdad que a partir del momento en que me desvinculo de la televisión, me reinvento desde la premisa de que cualquier oportunidad es buena para seguir sacando la mejor versión de uno mismo.

¿Qué es Vozalia?

Vozalia es la Escuela de Voz, Técnica Vocal y Locución que dirijo. Es mi proyecto vital, el que dibujo en esta etapa de mi vida como mejor escenario sobre el que desarrollar mi inquietud de contar -sin reservas- cómo una persona puede alcanzar la voz perfecta. Venía desde un tiempo atrás concibiendo las líneas de actuación para salir al mercado con seguridad de éxito y la idea la forjé en plena pandemia. Aproveché el confinamiento, trazando el plan de acción, y decidí que era el momento ideal para hacerla real.

No puedo estar más satisfecho con la decisión de acompañar a personas en el camino de descubrimiento de su mejor voz.

¿Qué tipo de personas son las que quieren mejorar su voz?

No es sencillo definir un perfil preciso, dentro del enorme extracto social que se acerca a Vozalia con la intención de que les ayudemos. Acompañamos a políticos, empresarios, docentes, futuros youtubers, influencers, locutores y locutoras.. Así que, en líneas generales, se trata de personas que quieren conocer su voz y aprender a desarrollarla en diferentes ámbitos.

Hay personas que nos llaman con la inquietud de ponerse a prueba ante el desafío de cambiar de ámbito profesional. Ahí juega un papel fundamental el coaching motivacional que aplico en los entrenamientos de voz para afianzar las habilidades que asentamos y desarrollamos en la instrucción vocal.

Por una parte acompañamos a personas que necesitan erradicar problemas fonatorios, como disfonías o afonías, debidos al mal uso de su recurso vocal. Por otra, profesionales que necesitan ampliar su capacidad vocal en las funciones que desempeñan. También quienes se interesan por aprender a interpretar con la voz, en esta época en la que la producción de audiolibros está en auge. Por otra, personas que quieren dedicarse al mundo de la radio y quieren aprender locución profesional.

En ese campo usted juega con ventaja, siendo un hombre de radio.

Reconozco que la instrucción vocal para locución en radio y televisión es con la que más disfruto enseñando, sobre todo porque hay una enorme parte de personas a las que instruyo que consiguen su objetivo de trabajar en un emisora de radio. Se trata de uno de los cursos de voz más completos, de todos los que ofrecemos.

Hemos visto en algunas reseñas publicadas que también ayudan a docentes

Así es. Hay muchos, demasiados docentes que pierden su voz al carecer de conocimientos y habilidades vocales. La tan temida disfonía del docente, que causa un importantísimo porcentaje de bajas laborales es estos profesionales es el principal problema con el que profesores y profesoras de distintos ámbitos vienen a nosotros pidiéndonos ayuda.

¿Y cómo se enseña a un maestro a dominar su voz?

Como he comentado antes, con nuestro Entrenamiento de Voz ayudamos a las personas a identificar cómo funciona la voz propia, e instruimos en aquellos parámetros que -en común- tienen con el resto de voces. El objetivo es que identifiquen e instauren la técnica vocal que les permita evitar riesgos innecesarios en el uso de su voz.

Nos entregamos en cuerpo y alma a ayudar a este perfil profesional desde la más absoluta honestidad formativa, y aprovechamos las virtudes que cada voz tiene para –desde ese punto de partida- ampliar la percepción de la voz que cada persona posee, desarrollando acciones didácticas que propicien alcanzar la mayor perfección vocal.

Cuando habla de la voz perfecta, ¿a qué se refiere?

Podemos afirmar que la voz perfecta no es ni demasiado grave ni demasiado aguda. Una voz que se desarrolla desde el control consciente de la respiración, modulación, entonación, ritmo y expresividad. Por ejemplo, y ya que venimos hablando de los profesionales de la enseñanza, que un docente perciba cuál es su gama tonal y las posibilidades interpretativas que –con su control- puede llegar a desarrollar; para que obtenga la naturalidad necesaria con objeto de que su mensaje sonoro cale en el subconsciente del alumnado.

O sea que puede parecerse a cómo se prepara un actor o actriz

Precisamente. En Vozalia desarrollamos un método que nos permite componer el personaje vocal y desarrollarlo hasta dotarle de la mayor versatilidad posible. Instruimos en la creación de una voz actoral, que –de acuerdo a cada objetivo- saque a escena la mejor versión sonora e interpretativa.

¿Y cómo se consigue aplicar el método en personas que desconocen las técnicas de actuación?

Dado que las didácticas de instrucción vocal -que ofrecemos- se desarrollan por medio de clases privadas e individuales, establecemos las líneas de actuación de acuerdo a cada perfil y objetivo a través de un estudio personalizado de cada voz en particular.  Aplicamos técnicas de coaching motivacional y asentamos las bases que erradiquen anclajes negativos, que son los que suelen impedir que el talento y potencial artístico se desarrolle.

¿Qué es eso de anclajes negativos?

En muchas personas existe un anclaje negativo que les bloquea; la vergüenza o el miedo al ridículo. Dado que las sesiones se desarrollan en un clima de confianza y auto sugestión positiva, partiendo de la base que estamos ensayando un papel interpretativo, mi acompañamiento como Entrenador de Voz tiene como fundamento que fluya la inspiración y la concentración para alcanzar lo que denominamos una “actuación vocal brillante”.

¿Todo el mundo aprende al mismo ritmo?

Cada persona posee una capacidad de aprendizaje que hace que cada caso difiera del resto. Contemplamos de manera individual el objetivo establecido y marcamos una pauta que se ve modificada de acuerdo a cada perfil y necesidades. No podemos olvidar que una especialización como esta depende del nivel de auto exigencia, de fuerza de voluntad y de constancia que cada persona está dispuesta a emprender para desarrollar su potencial intelectual.

¿Considera que la sociedad actual habla bien?

Podría decir que no, pero sería muy limitante quedarnos sólo con lo que predomina. Quiero decir que cuando vamos por la calle, estamos en un lugar público, acudimos a algún organismo o servicio; encontramos a personas que no hablan correctamente. No se trata únicamente una cuestión de claridad verbal. Es verdad que hay demasiada gente a la que no se les entiende al hablar; me refiero más bien a que tan importante es el correcto uso de la voz como el mensaje que se emite.

En una época como esta, en la que los contenidos multimedia nos inundan de opciones, la identidad vocal no ha adquirido –aún- la importancia que tendrá en el futuro profesional y social en esta era de la información que emerge a pasos agigantados. Por poner un ejemplo, en el ámbito universitario podemos encontrar a absolutos lumbreras que poseen un recurso vocal muy precario, y esto hará que en ese futuro prometedor que parece esperarles –dado su currículo académico- serán adelantados por candidatos que con su mismo nivel académico alcancen a desarrollar un mensaje verbal perfecto.

¿Así que no sólo está “el saber” como conocimiento, sino conocer como propagar ese saber a los demás?

Efectivamente. Las empresas están cada vez más preocupadas porque el mensaje a sus plantillas sea motivador y enriquezca la infraestructura humana que las compone. Ahora mismo hay profesionales que estando altamente cualificados no alcanzan el nivel de exigencia en la actuación pública y comercial, o de motivación de equipos, que la estrategia empresarial requiere. Aunque suene a tópico, no sólo es lo que dices; fundamentalmente es cómo lo dices.

¿Cuál es el futuro que augura para Vozalia?

El sueño inicial se está cumpliendo cada día y con creces. La experiencia personal es lo más valioso que obtenemos con la formación vocal que desarrollamos, y desde ese prisma mi propósito es que Vozalia continúe creciendo y se convierta –como ya está demostrando- en una herramienta totalmente accesible a quienes ansían mejorar su capacidad verbal comunicativa. Establecer que la voz es una arma de persuasión masiva, y que la voz perfecta está en cada persona; así que nuestra misión es ayudarles a que identifiquen como alcanzar la suya.

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